
Estados Unidos impuso sanciones económicas a la red global Hernández Salas, con sede en México, a su jefa y varios integrantes por facilitar que “miles de personas entren ilegalmente” en territorio estadounidense, informó el Departamento del Tesoro.
Esta organización transnacional está radicada en Mexicali, Baja California opera desde 2018 y tiene vínculos con el cártel de Sinaloa”, afirmó en un comunicado el Departamento del Tesoro.
Su jefa es Ofelia Hernández Salas, encarcelada en México a la espera de ser extraditada a Estados Unidos.
Esta “red sofisticada” facilitó el viaje de personas que “plantean problemas de seguridad nacional” al eludir los procesos de investigación, afirmó Washington.
Las autoridades estadounidenses y mexicanas estiman que las víctimas pagaron entre 10 mil y 70 mil dólares a la organización, que los trasladaba a la frontera gracias a la ayuda de colaboradores en varias regiones, detalla el comunicado.
Está involucrada asimismo en la falsificación de documentos y la corrupción en México, añadió.
“Tienen como objetivo interrumpir las operaciones globales del grupo”, afirmó el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, Brian Nelson, citado en el comunicado.
Según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, las organizaciones criminales transnacionales ganan miles de millones de dólares con el tráfico de personas.
Organizaciones abusan de migrantes
Se aprovechan de que la mayoría de los migrantes que intentan llegar a Estados Unidos buscan ayuda para organizar el transporte a través de la frontera.
La OFAC, dependiente del Departamento del Tesoro, también sanciona a cuatro integrantes de la red –Raúl Saucedo Huipio, Jesús Gerardo Chávez Tamayo, Fátima Del Rocío Maldonado López y Federico Hernández Sánchez- “por haber ayudado materialmente, patrocinado o brindado apoyo financiero, material o tecnológico, bienes o servicios a o en apoyo” a la red Hernández Salas.
Las sanciones abarcan asimismo el Hotel Plaza y el Hotel Las Torres por participar en “actividades de tráfico de personas”.
Como resultado de las sanciones, todos los bienes y participaciones en bienes de los sancionados que se encuentren en Estados Unidos o que estén en poder o bajo el control de estadounidenses quedan bloqueados.