
El consumo de productos ultra procesados puede afectar de forma directa el sistema nervioso central, haciendo que las personas sean más susceptibles a presentar depresión o ansiedad, informó Ana Rosa García Berdeja, jefa de División, Enseñanza y Capacitación del Hospital Psiquiátrico Infantil “Dr. Juan N. Navarro”.
Estos productos activan un neurotransmisor llamado dopamina, que proporciona sensación de placer y genera la necesidad de seguirlos consumiendo, como una especie de adicción. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que estos productos son la principal fuente de alimentación en 60% de la población mundial.
La especialista Ana Rosa García, que pertenece a la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) de la Secretaría de Salud, explicó que los ultra procesados se preparan a partir de sustratos o compuestos previamente procesados.
“Esto quiere decir que llevan dos procesos de transformación, que hace que contengan mayor cantidad de sustancias químicas, como saborizantes, azúcares, harinas y aceites”.
Mencionó que el consumo de este tipo de productos genera un estado proinflamatorio en el organismo, “es una situación similar a la exposición a niveles altos de estrés; esto provoca mayor predisposición a padecer trastornos afectivos como la depresión y la ansiedad”, dijo la especialista.
Precisó que la evidencia científica internacional muestra que también pueden ocasionar alteraciones neurocognitivas, como disminución de la memoria, del aprendizaje y razonamiento.
También insistió en que no hay beneficio alguno en el consumo de los ultra procesados. Contrario a ello, contienen altos niveles de grasa, azúcares y sodio, por lo que están asociados con obesidad, diabetes, hipertensión y síndrome metabólico.