
Han pasado 73 días desde que siete disparos le arrebataron la vida a Carlos Alberto Manzo Rodríguez.
El homicidio del alcalde de Uruapan, Michoacán, fue noticia internacional, fuente de teorías de conspiración, estandarte de una supuesta defensa de la libertad, la propiedad privada y una marcha en la que Carlos Manzo pasó a segundo término.
En este lapso se ha detenido a seis presuntos delincuentes, entre ellos Jorge Armando, presunto coordinador del ataque; y para entorpecer el caso, fueron asesinados dos involucrados.
Y aunque los partidos de oposición y la derecha insisten en que el gobierno en turno fue responsable, las investigaciones se cierran al primer círculo de Manzo, un círculo ahora fragmentado, donde había personas a los que él confío su vida.
Guardias de seguridad de Manzo
El primer señalamiento se presentó 20 días después del homicidio, cuando la Fiscalía de Michoacán detuvo a siete de sus guardias por no protegerlo. El jefe de los escoltas, José Manuel está prófugo.
La segunda ruptura fue el 8 de enero, cuando la secretaria particular de Manzo, Yessenia fue presentada a declarar como parte de la investigación del caso.
“Decirles, por lo que respecta a la otra persona de género femenino, va en la misma dinámica que se ha hecho con otros 10 funcionarios, que son entrevistas que se vienen realizando, diferentes funcionarios de la administración municipal, y en esta misma lógica fue requerida”, declaró Carlos Torres Piña, fiscal general de Michoacán.
Samuel y Josué Eulogio
La última grieta, desde la oficina contigua de Manzo, con la detención de Samuel, su director de Relaciones Públicas, quien el día de los hechos habría enviado a los atacantes una fotografía del alcalde, a través de un taxista que trasladó a los agresores.
“Se tuvo conocimiento que Samuel el día de los hechos le informó Josúe Eulogio los detalles del itinerario de Carlos Manzo, así como los movimientos que realizaba en el marco de las actividades por la celebración del evento festivo ‘Festival de las velas’”, informó Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.
Tras el homicidio, el funcionario de Carlos Manzo estuvo en comunicación con Ramiro, presunto delincuente encargado de grabar los hechos y reportarlo a Jorge Armando. Ramiro es una de los dos presuntos involucrados que fueron asesinados.
Hasta la fecha, los datos de la investigación en curso apuntan a las personas en las que Manzo decidió confiar.