Las temperaturas bajo cero no detuvieron a miles de personas que protestaron contra las medidas migratorias impuestas por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Después de que Liam Ramos de cinco años y su padre fueran detenidos por agentes de servicio de inmigración y control de aduanas (ICE), restaurantes, bares, hoteles y lugares de atracción fueron cerrados en todo Minnesota, como parte de un día de acción coordinada para desafiar la operación federal de migración.
De acuerdo con la superintendente de las escuelas públicas de Columbia Heights, Zena Stenvik, colegio a nivel prescolar al cual pertenecía Ramos, el niño y su padre ecuatorianos, ambos solicitantes de asilo, fueron sacados de su hogar deliberadamente.
Asimismo, en el aeropuerto de Minneapolis en San Paul, 100 clérigos que también protestaban en contra de los agentes fueron arrestados debido al bloqueo en las instalaciones.
En este sentido, el titular del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Volker Turk, pidió a las autoridades estadounidenses poner fin al “trato perjudicial a migrantes y refugiados“.
En tanto, miles de agentes del ICE han sido desplegados en la ciudad liderada por demócratas, mientras Donald Trump presiona en su iniciativa para seguir deportando personas migrantes.