A siete años del asesinato del dirigente social Samir Flores, integrantes del Congreso Nacional Indígena, entre quienes se encuentra su hija Amira, calificaron como una farsa el juicio que inició hace unos días, contra Javier N., único detenido por este crimen.
Los miembros del Congreso denunciaron que Samir fue asesinado por oponerse a la termoeléctrica de Huexca y responsabilizaron al ex gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco y al exfiscal Uriel Carmona.
“En este proceso sólo se busca, con muchas irregularidades, culpar a quien jaló el gatillo, no busca encontrar, ni enjuiciar a los que dieron la orden y por qué, porque las autoridades intelectuales se encuentran en la clase política de nuestro país”, denunció Amira Flores Vázquez, hija de Samir.
Durante un mitin frente a la Secretaría de Gobernación (Segob), en Ciudad de México, pidieron a la Fiscalía General de la República (FGR), continuar con la investigación que está suspendida y dar con los autores intelectuales.
La historia por la defensa de la tierra
Samir Flores fue un defensor de las tierras comunales de Amilcingo, en Morelos, así como de los recursos naturales comunales. Buscó evitar la privatización de una zona con ahuehuetes, logrando junto con su comunidad que permaneciera como un territorio comunitario.
El 20 de febrero de 2019, tres sujetos lo asesinaron a frente a su casa. Fue hasta octubre de 2021, que Javier N. fue detenido en Cuautla, Morelos, por su probable participación en los hechos.