El avance del crimen organizado en las Américas es una de las mayores amenazas para los derechos humanos, así lo advirtió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en una nueva resolución dirigida a países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En este escenario regional, México aparece como clave, ya que la CIDH le reconoció la adopción de estándares de derechos humanos en su estrategia de seguridad, al atender las causas estructurales de la violencia.
Advertencia y recomendaciones
El organismo advirtió que la expansión del crimen organizado ha dejado homicidios, desapariciones, desplazamiento forzado y ataques contra periodistas, comunidades y personas defensoras.
Frente a este panorama, la CIDH lanzó 50 recomendaciones. La principal es que los gobiernos deben respetar el derecho internacional y colocar a las víctimas en el centro de sus políticas.
Finalmente, el organismo planteó la necesidad de fortalecer las investigaciones, desmantelar las estructuras financieras de las redes criminales y mejorar la cooperación entre los estados.