Diez meses han pasado desde que desapareció Kimberly Moya Hernández. Por ello, su familia, amistades y comunidad estudiantil recorrieron la última ruta que siguió la adolescente de 16 años el 2 de octubre de 2025, en Naucalpan, Estado de México.
“Es un acto de memoria. Han sido diez meses de un dolor y una tortura muy fuertes. No vamos a dejar que el caso se apague; seguiremos alzando la voz, organizando marchas y buscándola hasta volver a abrazarla”, compartió Jacqueline González, madre de Kimberly.
La caminata comenzó en un cibercafé de la colonia San Rafael Chamapa, donde Kimberly imprimió unas copias a color para una tarea. Después compró un helado y emprendió el camino hacia su casa.
Recorriendo la última ruta de Kimberly
El contingente avanzó por la calle Filomeno Mata, esquina con Diagonal Minas, hasta el número 58, a unos metros de la carretera Toluca-Naucalpan.
Ese fue el último punto donde una cámara de videovigilancia captó a la adolescente. Hoy, en el sitio solo permanecen los restos del resguardo de un inmueble que fue cateado por las autoridades.
Se trata del taller de Gabriel Rafael, una de las personas presuntamente implicadas en la desaparición de la estudiante. La otra es Paulo Alberto. Ambos permanecen en prisión preventiva justificada.
“Estas personas están ahí porque existen elementos suficientes para mantenerlas sujetas al proceso; no son chivos expiatorios, como han dicho. Hay pruebas, no fue una decisión tomada al azar por la Fiscalía”, afirmó Jacqueline González.
Una difícil reconstrucción
Aunque la Fiscalía General de Justicia del Estado de México mantiene las labores de búsqueda e investigación, Jacqueline denunció que desde el inicio hubo obstáculos para reconstruir el recorrido de su hija.
“Desde el principio el C4 no quiso entregar las grabaciones para conocer todo el recorrido de Kim. La familia hizo ese trabajo hasta donde pudo, pero ahí se quedó. Si hubiéramos tenido acceso a esas cámaras, quizá la historia sería otra”, lamentó.
La caminata concluyó en el CCH Naucalpan, donde estudiaba Kimberly. Frente a una lona con su fotografía y el conteo de los días que lleva desaparecida, docentes se sumaron al llamado para que continúe la búsqueda.
“Les pedimos a las autoridades que, por favor, no cesen en la búsqueda y localización de Kimberly. Mientras ella no vuelva a estos pasillos y a estas aulas, siempre nos hará falta”, expresó la profesora del CCH Naucalpan, Aracely Miranda.
Al finalizar el recorrido de la ruta, familiares, estudiantes y docentes entonaron un Goya por Kimberly Moya Hernández, como recordatorio de que aún falta una integrante de la comunidad universitaria, y una hija en su hogar.