Luego de 124 días de no asistir a las sesiones del Senado de la República, el senador Enrique Inzunza reapareció en la Cámara alta y afirmó que no renunciará al fuero constitucional ni a Morena.
“Desde mi cuenta de X asumí la postura. Dije que ejercería mi defensa en el ejercicio recto de mi encargo, que es el de senador de la República, y esa posición no ha variado. El fuero constitucional de que estamos investidos los legisladores tiene como función ponernos bajo resguardo de ataques políticos”, explicó.
¿Qué dijo sobre las acusaciones en su contra?
En conferencia de prensa desde el Senado, Inzunza aseguró ser objetivo de una “embestida mediática y política” y sostuvo que no existe ningún asunto jurídico o judicial en su contra.
También rechazó tener vínculos con el narcotráfico y negó ser un “narcolegislador”. Sobre su permanencia en Morena, señaló que será el propio partido el que determine su situación.
A más de cuatro meses de que una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos señalara a Inzunza, junto con otros políticos, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, el senador afirmó que no es un hombre rico y que vive con apego a la “justa medianía”.
Asimismo, aseguró que las cuentas bancarias que le fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) no superan el millón de pesos. Consideró que más de cuatro meses son suficientes para que la Fiscalía General de la República (FGR) concluya las investigaciones y deslinde responsabilidades.

¿Qué ha ocurrido con el senador?
El pasado 26 de mayo, Inzunza compareció ante la FGR en Culiacán, Sinaloa, como parte de la investigación relacionada con los presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. En esa ocasión acudió sin acompañamiento jurídico y ejerció su propia defensa.
Antes de su reaparición, el senador había solicitado licencia para las sesiones extraordinarias del Senado, correspondientes al jueves y viernes, y pidió que su suplente, Omar López Campos, acudiera a los trabajos legislativos.