La presencia de la ameba Naegleria fue detectada en seis de nueve lagos artificiales analizados en Mérida, Yucatán, por lo que las autoridades sanitarias ordenaron suspender el contacto con el agua en esos sitios e iniciar labores de saneamiento.
Los seis cuerpos de agua donde se detectó la ameba son el lago de Plaza La Isla, los lagos oriente y principal del complejo Cabo Norte, el lago del Zoológico del Centenario, el lago del Gran Parque La Plancha y el lago del Parque Ecológico del Poniente.

Como parte de las medidas preventivas, se colocarán barreras y avisos para impedir el contacto con el agua, y se iniciaron trabajos de saneamiento con el acompañamiento de especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).
El gobierno de Yucatán informó que los resultados forman parte de la vigilancia sanitaria ampliada tras el fallecimiento, en septiembre, de un instructor de wakeboard de 34 años, presuntamente a causa de una infección por la ameba, relacionada con el lago artificial de Plaza La Isla, en Mérida.
¿Cómo se transmite?
De acuerdo con los Servicios de Salud de Yucatán (SSY), la ameba vive de manera natural en ambientes de agua dulce tibia. La infección puede producirse cuando el agua contaminada entra por la nariz, por ejemplo, al sumergirse o realizar actividades que permitan la entrada de agua por las fosas nasales.
La dependencia aclaró que no se transmite de persona a persona, no se adquiere por beber agua y tampoco se contagia por el simple contacto o las salpicaduras.
Asimismo, exhortó a las personas que hayan tenido contacto con el agua de alguno de los lagos señalados a buscar atención médica inmediata si presentan fiebre acompañada de dolor de cabeza intenso, náuseas, vómito o rigidez de cuello.
Mantendrán vigilancia
El gobierno estatal informó que continuará la revisión de otros cuerpos de agua artificiales y que dará a conocer cada resultado conforme esté disponible, junto con las medidas correspondientes y el operador responsable.
La reapertura al contacto con el agua en los lagos intervenidos dependerá del cumplimiento de las condiciones de operación establecidas por la autoridad sanitaria y de la confirmación de los resultados de laboratorio.