
Rusia comenzó a evacuar a su personal diplomático de Ucrania, tras acusar a las autoridades locales de no hacer lo suficiente para garantizar la seguridad. Esta decisión se produce en medio de una crisis, por lo que a bandera rusa ya no ondea en el tejado del edificio diplomático. Ucrania y los países occidentales acusan a Moscú de preparar una ofensiva militar contra su vecino, después de que Rusia apostó cerca de 150 mil efectivos en la frontera y el presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció la independencia de los separatistas ucranianos de Donetsk y Lugansk, dos grupos prorrusos del este de Ucrania. En las últimas semanas, ante la escalada de la tensión varios países occidentales evacuaron a los familiares de las y los diplomáticos destinados en Ucrania o desplazaron sus sedes de Kiev a Leópolis, una ciudad situada en el oeste del país. El portavoz de la embajada, Denis Golenko, dijo que varias embajadas occidentales también evacuaron a parte de su personal y que Moscú decidió hacer lo mismo “temporalmente”. Autoridades políticas de diversos países se han reunido con los presidentes de Ucrania y Rusia, por seperado, para que el conflicto entre estos dos países fuera resuelto, más aún cuando Moscú colocó una serie de militares en su frontera con Kiev y se teme una invasión debido a que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) rechazó sus peticiones.