La Reforma Eléctrica, que impulsa el Gobierno de México, busca que no paguemos más por el precio de la luz; que no se generen apagones en casa; y que las grandes empresas no paguen menos de lo que usted paga por kilowatt.
El presidente enlistó al menos 6 grandes beneficios de esta reforma, cuya aprobación estará en manos del Poder Legislativo.
La reforma se propone que tengamos energía eléctrica, que no haya apagones, segundo, que no aumenten los precios; tercero, lograr que no aumenten los precios fortaleciendo a la Comisión Federal de Electricidad y haciendo a un lado a las empresas que solo son movidas por el afán de lucro”, dijo el presidente de México.
En efecto. se garantizará la energía a todos los usuarios y no habrá más apagones.
No habrá aumentos en las tarifas.
Se fortalecerá a la CFE. se privilegiará su participación en el mercado. despachará el 56% de la luz. No como antes, cuando empresas privadas hicieron jugosos negocios a costillas de los bienes de la nación.
Además, el litio, un mineral estratégico, considerado el oro blanco de la generación de energía, será explotado sólo por mexicanos. no habrá concesiones a extranjeros.
A las hidroeléctricas de la CFE, que durante el neoliberalismo fueron subutilizadas para justificar su privatización, ahora se les permitirá llevar su potencial de generación al doble. Esto permitirá evitar inundaciones, por ejemplo, con el desfogue de presas.
Busca por primera vez, una transición real a energías limpias.
Que garanticemos esa transición de manera ordenada, pero no como un parapeto para beneficiar a hombres de negocios, para llamarlo amablemente, que realmente son delincuentes de cuello blanco, saqueadores que engañaron con lo de las energías limpias para hacer negocios sucios”, agregó el mandatario.
Dijo que su gobierno rescatará a 14 hidroeléctricas y describió cuál fue la simulación de la Reforma Eléctrica de Peña Nieto, cuando se prometió un parque de energía eólica en el istmo y se abandonó a las centrales hídricas.