¿Cómo podríamos explicarles a niños y niñas menores de seis años complejos fenómenos de la física? El Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA) Legaria del Instituto Politécnico Nacional (IPN) tiene una gran respuesta: “El Poli en preescolar”.
El proyecto capacita a las maestras de kínder para que puedan explicar de forma sencilla todo lo relacionado con esta ciencia y despierten la curiosidad e interés en las infancias.
Jugar también es aprender ciencia
Un carrito, una bolsa de canicas, una pelota o un spinner, más que juguetes, son herramientas que podrían despertar en las infancias su interés por la ciencia. Ese es el objetivo principal del proyecto.
“Nosotros no buscamos que el niño al final de una experiencia que tenga con las maestras nos hable de mecánica o de electromagnetismo, pero sí que pueda generar hipótesis, desarrollar preguntas, que le pierda el miedo a hacer cuestiones de ciencia”, explica Mario Humberto Ramírez, profesor del CICATA Legaria.
El Poli en preescolar, capacitación para maestras de kínder
El proyecto nació hace 12 años con el objetivo de masificar los conocimientos de la maestría y el doctorado en Física Educativa que se imparten en el CICATA Legaria. Esto lo lograron mediante cursos de 40 horas de duración que brindan a maestras de distintas alcaldías.
“El doctor Carlos Aguirre da una experiencia práctica, primero, a través de lo que nosotros llamamos un show. Ese show se convierte en un taller al mismo día y después las maestras tienen 30 días para elaborar una secuencia didáctica a través de apoyos que están en plataforma”, dice Miguel Olvera, profesor del CICATA Legaria.
No se trabaja con conceptos matemáticos complejos, sino que los temas se explican de forma sencilla.
“Y qué mejor que los fenómenos de la naturaleza, como los fenómenos físicos, como la luz, el sonido, el electromagnetismo. Entonces los niños pueden ir experimentando ese tipo de cuestiones porque están a su alrededor, a su nivel”, comparte Humberto Ramírez.
Ciencia al alcance de las infancias
Un equipo multidisciplinario de científicos y pedagogos desarrolló estos cursos.
“Sí se cuida que haya un rigor disciplinario de la física, de la ciencia, también que haya una cuestión didáctica en cuanto a los materiales, que sean de fácil acceso”, explica Carlos Aguirre, subdirector de Investigación de CICATA Legaria.
Así, por ejemplo, un disco de Newton, que las infancias conocen como run run, les ayuda a aprender las tonalidades que se pueden obtener de diversas mezclas de colores primarios.
“Si el disco no se mueve mucho, pues vemos los colores que están ahí en este disco, pero cuando ya los hacemos girar a una alta velocidad, pues podemos ya tener un cierto color”, concluye Aguirre.
La meta a futuro de “El Poli en preescolar” es que estos cursos lleguen a todo el país.