México está a punto de dar otro paso en la carrera espacial de la mano del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Este equipo, conformado por investigadores de diferentes instituciones académicas, preparan un experimento que viajará a bordo de un satélite de colaboración internacional.
“Lo que pretendemos es subir un sensor de campo magnético al espacio y que durante la órbita que dé el satélite alrededor de la Tierra, va a estar mapeando básicamente la intensidad de campo magnético que rodea la Tierra”, explicó el investigador del IPN, Mario Alberto Mendoza.
Con este experimento, llamado THERMAG, en el que también participan la Universidad de Colima y el área de investigación de la Marina, se busca ahondar en la investigación de las causas del cambio climático.

“Lo que va a hacer es darnos datos que eventualmente se puedan correlacionar con el fenómeno del cambio climático terrestre. Poder determinar cómo en función del cambio de las alteraciones que pueda haber en este campo, se puede tener alguna correlación, por ejemplo, con la ocurrencia de ondas de calor, con la ocurrencia de este ciclones fuertes, etcétera”, detalló Mendoza.
El experimento irá dentro de un módulo de 30 por 35 por 20 centímetros. Utilizarán dos sensores por si algún otro experimento a bordo del satélite genera interferencia, además colocarán un brazo mecánico.
El lanzamiento de esta misión espacial está programado para el primer semestre de 2027 y tendrá una duración de dos años y medio, en los que el satélite orbitará la Tierra.
Esta carga útil deberá estar lista a finales de este año para poder ensamblar en el satélite antes de su lanzamiento.
“Además, también parte del reto que tenemos es poder desplegar un brazo que se aleje del satélite lo más posible para que el sensor principal, pues reciba la menor interferencia posible del satélite”, apuntó el investigador de la UNAM, Rafael Prieto Meléndez.