Corrupción: La palabra que define el sexenio de Peña Nieto señalan analistas
Una sola palabra puede definir al sexenio del ex presidente Enrique Peña Nieto: Corrupción. Así lo señalan diversos analistas.
Ese sexenio que tiene fama de ser uno de los más corruptos que hemos tenido, y vaya que, sí se necesita, para esa competencia se necesita ser muy corrupto”, señaló Lorenzo Meyer, analista político.
Y la lista que los especialistas ponen sobre la mesa de esa corrupción es larga: el financiamiento ilegal de su campaña. La Casa Blanca. La compra de AgroNitrogenados, una planta chatarra de fertilizantes a un sobreprecio exhorbitante. El inicio de la construcción de obras fastuosas y nada transparentes como el aeropuerto y el tren México-Toluca. El pago de sobornos para lograr la aprobación de las llamadas reformas estructurales. La Estafa Maestra. Odebrecht. Por citar sólo algunos de esos casos.
Esta larga lista de escándalos de cohecho durante la administración peñista.
Inició el 9 de noviembre de 2014 con la publicación de una investigación de Aristegui Noticias sobre una residencia, con un valor superior a los siete millones de dólares, “La Casa Blanca” propiedad de Angélica Rivera, en aquel entonces esposa del presidente.
La Casa Blanca no estaba a nombre de Peña Nieto ni estaba a nombre de Angélica Rivera, estaba a nombre de una constructora”, Irving Huerta, periodista.
Había todos estos como bloques o como capas de protección para no poder llegar al dueño final” Feeds Meridiano, ent Casa Blanca 07 jul 2021.
La Casa estaba a nombre de Ingeniería Inmobiliaria del Centro, filial de Grupo Higa, propiedad de Juan Armando Hinojosa, quien había ganado alrededor de ocho mil 800 millones de pesos en contratos en el Estado de México cuando Peña Nieto gobernaba dicha entidad.
El empresario siguió obteniendo contratos y siguió ganando dinero, Peña Nieto pues no pasó nada”, Daniel Lizárraga, periodista.
Ese fue sólo el inicio de los casos de corrupción en el sexenio. A finales de 2016 la constructora brasileña Odebrecht se declaró culpable, ante la Corte Federal de Estados Unidos, de haber pagado sobornos a funcionarios de al menos 12 países, entre ellos México.
Este caso detonaría varios actos de corrupción en distintas latitudes.
El primero el desvío de cuatro millones de dólares, equivalentes a 50 millones de pesos, para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.
Con la mira de que una vez que se estuviera en el poder”, Lorenzo Meyer, analista político.
Lo retribuyeran con contratos.
Pero no se detuvo ahí, estos recursos también se utilizaron para comprar votos a favor de la reforma energética, que permitió la entrada de empresas privadas al mercado nacional.
Quienes aparecen en la grabación son Rafael Caraveo Opengo y Guillermo Gutiérrez Badillo, colaboradores de los ex senadores panistas Jorge Luis Lavalle y Francisco Domínguez, actual gobernador de Querétaro.
Lo que llama la atención es que los panistas no necesitaban ser comprados para votar en el sentido en que quería el gobierno.
Entonces probablemente también ese dinero iba a otra parte.
Y si así no fuere, que la Nación me lo demande.