Empresas creadoras de la IA se unen para autorregularse
Los gigantes estadounidenses que están generando Inteligencia Artificial unen fuerzas para combatir los riesgos asociados a esta tecnología.
Las cuatro empresas dominantes: Google, Microsoft, Anthropic y OpenAI, que lideran la carrera por la inteligencia artificial (IA) de última generación, anunciaron este miércoles la creación de una nueva organización profesional para combatir los riesgos asociados a esta tecnología.
De acuerdo con el comunicado de prensa que lanzaron, la llamada “Frontier Model Forum” (Foro del Modelo de Frontera), se encargará de promover el “desarrollo responsable” de los modelos más sofisticados de IA y de “minimizar los riesgos potenciales“.
Además de los miembros de estos gigantes tecnológicos, también se acercarán a legisladores, investigadores y asociaciones, con el objetivo de implementar las mejores prácticas para que estos nuevos sistemas sean menos peligrosos.
Estas medidas se toman ya que el rápido despliegue de la IA generativa, a través de plataformas como ChatGPT (OpenAI), Bing (Microsoft) o Bard (Google), está causando mucha preocupación entre autoridades y la sociedad civil.
Por su parte la Unión Europea (UE) está finalizando un proyecto de regulación para la IA que debería imponer obligaciones a las empresas del sector, como la transparencia con los usuarios o el control humano sobre las máquinas.
En Estados Unidos, las tensiones políticas en el Congreso impiden cualquier esfuerzo en este sentido. Por esa razón, la Casa Blanca insta a los grupos interesados a que ellos mismos garanticen la seguridad de sus productos, en nombre de su “deber moral”, como dijo la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris a principios de mayo.
Los líderes de estas empresas no niegan los riesgos, al contrario.
En junio, Sam Altman, el director de OpenAI, y Demis Hassabis, el líder de DeepMind (Google), instaron a luchar contra “los riesgos de extinción” de la humanidad “vinculados a la IA”.
Durante una audiencia en el Congreso, Sam Altman respaldó la idea cada vez más popular de crear una agencia internacional encargada de la gobernanza de la inteligencia artificial, como las que existen en otros campos.
Entre tanto, OpenAI trabaja para lograr una IA denominada “general”, con capacidades cognitivas similares a las de los humanos. Dicen que se enfoca en los “modelos de frontera” de la IA, “modelos fundamentales altamente sofisticados que podrían adquirir capacidades peligrosas suficientes para plantear riesgos graves para la seguridad pública”.
Advierte que estas capacidades peligrosas podrían “surgir inesperadamente” y que “es difícil evitar realmente que un modelo implementado sea mal utilizado”.
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