Frente al número 222 de Paseo de la Reforma, el motor en marcha y los asientos dispuestos.
Tan importante como que el registro de ingreso, la toma de temperatura, el gel en las manos y la sonrisa resguardada.
Cumplidas las condiciones con el rigor que ahuyenta demonios del contagio, los pasajeros, a las nueve de la mañana, dejaron el piso raso para pasar a las alturas del Turibús que habría de llevarlos a conocer la obra de uno de los artistas más importantes del siglo XX, Amedeo Modigliani, en el Palacio de Bellas Artes.
Nos abren en especial hay un guía que nos da una visita también muy cercana muy profunda muy buena que es algo que normalmente si alguien llegara al museo en situación normal pues no la tendría”, comentó Carlos Betancourt, coordinador de Turibús Museos.
El Turibús existe en la Ciudad de México desde hace dos décadas y de un lustro a la fecha se crearon recorridos como este, específicamente a museos.
Que es normalmente los últimos miércoles de cada mes en la noche, pero ahora con toda la cuestión de la ciudad y como estamos operando lo estamos haciendo por primera ocasión el sábado en la mañana”, señaló Carlos Betancourt.
Al aire libre y bajo la caricia del verdor de algunas ramas, es un trayecto de altura que ofrece perspectivas imposibles en recorridos habituales.
Te das cuenta que la ciudad es bonita regularmente uno que está aquí pasas y no le tomas importancia pero ahorita que vienes más tranquilo y vienes disfrutando sé ve muy padre como es la ciudad”, indicó Rafael Morales, pasajero de Turibús.
Tras el descenso del transporte, el ingreso al Palacio, nuevo control sanitario y la inmersión al Universo Modigliani, 24 obras de este artista
Bajo una iluminación exacta, los colores derrotan a las sombras en beneficio de los observadores.
Muestra que conmemora el centenario del fallecimiento de Amedeo Modigliani.
Al ser un buen amigo de Diego Rivera incluso vivieron juntos durante un periodo en París el curador Max Wrestling y ha comentado en diferentes ocasiones que él se interesaba por retomar esta fecha, este año en particular con investigaciones muy peculiares de Amedeo Modigliani”, comentó Miguel Ángel González,investigador educativo.
Más de una hora de recorrido, a un ritmo acompasado, revela los rostros alargados de miradas vacías, como uno de los rasgos representativos de Modigliani, que desde una fotografía en el metro parisino invita a ver, hasta el 6 de diciembre, sus obras en Bellas Artes.
Así, los visitantes de regreso, previa revisión puntual de aspectos emblemáticos citadinos hasta llegar al sitio donde partieron.