
La música sinfónica, la ópera y el mariachi coincidieron en la edición 54 del Festival Internacional Cervantino (FIC), que celebró su día 14 con presentaciones en distintos recintos de Guanajuato.
Jóvenes músicos en el Templo de la Compañía
La Orquesta Sinfónica Silvestre Revueltas y el Coro del Conservatorio de Celaya resonaron en el Templo de la Compañía, donde interpretaron un programa que destacó por el concierto para violín de Johannes Brahms.
Ambas agrupaciones juveniles se crearon hace dos décadas para ofrecer un espacio de práctica a estudiantes avanzados de música. En esta ocasión, compartieron escenario con el violinista Adrián Justus, quien cuenta con más de cuatro décadas de trayectoria.

El músico destacó la importancia de trabajar con jóvenes intérpretes y reconoció que su dedicación y esfuerzo contribuyen al crecimiento artístico.
Arturo Chacón canta a José Alfredo Jiménez
En la Alhóndiga de Granaditas, el tenor sonorense Arturo Chacón interpretó canciones de José Alfredo Jiménez, en una presentación que conectó la música popular mexicana con su trayectoria en la ópera.
Chacón, quien estudió ingeniería durante seis años antes de consolidar su carrera en el bel canto, calificó como un regalo la oportunidad de cantar con mariachi y, días después, interpretar ópera.
Además, el sábado a las 20:00 horas, protagonizará Tosca, de Giacomo Puccini, en el Teatro Juárez.

El Cuarteto Arod interpreta a los clásicos
La jornada de música en el Cervantino también contó con la participación del Cuarteto Arod, cuyo nombre hace referencia al caballo de Legolas en El señor de los anillos.
El ensamble presentó obras de Claude Debussy, Béla Bartók y Felix Mendelssohn, con una interpretación marcada por la fuerza y agilidad de sus integrantes.