Irapuato es la sede donde se realiza la clausura del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) y para sus habitantes el hecho de que este evento regrese a la ciudad, tan afectada por la violencia, es un impulso a la cultura local y un respiro de las alarmantes noticias que llegan a circular.
Aida Aguirre y José Carlos viven en Irapuato y frecuentemente asisten a los eventos culturales que se desarrollan en la ciudad, como en esta ocasión el festival de cine.
Me pareció algo muy sensibilizador, conmovedor y una manera diferente de presentar las cosas, no nada más presentar una película, sino simplemente tener una manera diferente de conocer cómo se lleva a cabo el arte”, comentó Aida.
Aquí en Irapuato, verás, la gente tiene una necesidad del arte. Nosotros somos muy amantes de las cuestiones artísticas, vamos a conciertos y seguido estamos participando. Muy, muy padre porque aparte pues pone a Irapuato ya a otro nivel”, dijo José Carlos.
Fabián es un estudiante que asistió por primera vez a una edición del festival y celebró este programa por lo que significa para Irapuato.
Habla más de cómo Irapuato se abre a nuevos artes, nuevas oportunidades de expresar los sentimientos”, mencionó.
“Malibú” de Víctor Velázquez es la película que coronó la ceremonia de clausura del festival.