Ya está al alcance de todos un nuevo espacio virtual que busca divulgar las obras artísticas y literarias de las comunidades mexicanas y latinoamericanas de Estados Unidos y Canadá.
La Biblioteca Internacional Digital México en el Mundo Español abrió “sus puertas” con dos obras: “El país de las maravillas. Crónicas de mi sueño americano”, de Melanie Márquez Adams, y la novela “Y no se lo tragó la tierra”, del escritor chicano Tomás Rivera.
El proyecto del Instituto Digital César Chávez para el Español en Norteamérica, que nació como estrategia cultural, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a cargo de Marcelo Ebrard, dirigida a combatir la discriminación, odio y suprematismo (lingüístico) en Norteamérica.
Durante la presentación de la Biblioteca, el poeta mexicano Enrique Márquez destacó que el Instituto Digital César Chávez para el Español en Norteamérica surgió como una iniciativa cultural después de los hechos ocurridos en El Paso, Texas, el 3 de agosto de 2019, cuando una persona extremista asesinó a 22 personas en un centro comercial. Entre las víctimas se encontraban 8 personas de origen mexicano y latino.
Al respecto dijo que el impacto de este hecho dejó una herida.
Platicando con Ebrard hicimos a final de año una reunión latinoamericana de activistas, escritores, políticos y diplomáticos, para condenar el supremacismo y el odio, y para situar a la cultura como el valor fundamental que se puede oponer al odio y al supremacismo, y a todo eso que ocurre en las comunidades de migrantes en Estados Unidos y en muchas partes del mundo”, indicó.
Señaló que a sugerencia de una cónsul, se propuso la creación de un espacio que sirviera para que las comunidades se comunicaran. Al respecto dijo que trabajaron por la idea de crear un instituto que sirviera “para tratar de contener las olas de discriminación y supremacismo que van y vienen en Estados Unidos”.
Fue así que el 28 de marzo de este año el canciller Ebrard dio el banderazo para iniciar actividades del Instituto César Chávez.
Este Instituto tiene como misión la reivindicación de la cultura y de la identidad, “como una manera de protección y defensa frente a la violencia, pero también como una suerte de promoción de la literatura y la cultura que surgen a partir del español”, precisó.
“(Se trata de) generar una campaña permanente de divulgación de la cultura, literatura y de las artes que se generan en las nuevas generaciones en Estados Unidos, de mexicanos y latinoamericanos”.
“Para mí el español es mi herramienta, lo que me alimenta y me inspira”, dijo Melanie Márquez, autora de Guayaquil.
Philippe Ollé, Enrique Márquez y Teresa Espinasa, en representación del Instituto Digital César Chávez y la Dirección Ejecutiva de Diplomacia Cultural, presentaron el libro de Melanie Márquez.
Aplaudieron que el primer libro digital que inaugura el espacio sea de la escritora, traductora y editora ecuatoriana, Melanie Márquez, además de que sea la crónica, el género inaugural.
Melanie dijo sentirse dichosa y consideró importante promover y defender el español en Estados Unidos.
Eligió la crónica, indicó, porque para ella es un juego y también una práctica de resistencia a las etiquetas impuestas, porque se piensa que los latinos y latinas, “sólo pueden escribir realismo mágico o la crónica periodístico, yo quiero escribirlo todo y a veces todo en un mismo texto”.
Además dijo que su libro se nutre de la ficción y realidad e interviene su experiencia como mujer, latina y migrante, en Estados Unidos. Dijo que en su experiencia hay matices, por lo que reconoce que hay un privilegio con respecto a otras experiencias migrantes.
Sin embargo, dijo que ser migrante en el sur de Estados Unidos (radica en Tenneesse) es una experiencia de absurdos y elementos fantásticos, por lo que la referencia (y epígrafe) a Lewis Caroll viene bien al título de su libro. “Es un mundo que parece estar al revés”, señaló.
Otros libros de la autora son “Querencia: crónicas de una latinoamericana en USA” (Katakana, 2020) y “Mariposas negras: cuentos” (Eskeletra, 2017). Además su obra se ha publicado en inglés y español en antologías y revistas literarias.
La segunda obra que inaugura el espacio es la novela “Y no se lo tragó la tierra” (1971) del poeta, narrador y pedagogo chicano, Tomás Rivera; esta novela es un monólogo con tintes Faulknerianos.