La pieza de danza “Micelio” surgió de la inspiración provocada por la biología. El micelio es la red de filamentos de los hongos que puede extenderse a lo largo de la tierra.
Es como una red neuronal que habita debajo de los bosques. Conecta árboles y plantas, conecta los bosques, y es una red que tiene inteligencia en el sentido que detecta cuando faltan nutrientes o agua y los lleva hacia esas zonas. El micelio es el organismo vivo más grande del planeta, dice Myrna de la Garza, directora de la pieza.
Esta idea de conexión colectiva podía aplicarse a relaciones humanas y medio ambiente, lo que llevó a la compañía MdeMar a crear una pieza que traslada esta red de hongos a una dimensión social.
Esta idea de que somos parte de un todo siento que está muy desdibujada en el ser humano de ahora, y en los hábitos y costumbres de producir; ocúpate de ti, triunfa, no importa si tienes que pasar por encima de todo. Esto de trabajar por un bien común, entender que eres parte de un todo.
La coreografía está sustentada en las cualidades del micelio, recreando la sutileza, finura y delicadeza de esta red de filamentos.
Está inspirada en sensaciones. Nosotros tuvimos un acercamiento con la doctora Pilar Ortega que es especialista en micorrizas, quien nos llevó los microscopios electrónicos al salón de danza, y nos hizo ver, tocar, oler el micelio vivo.
La pieza se presentará como parte del Mérida Fest, en Yucatán, y tendrá función el 18 de enero a las 16 y 19 horas en el Teatro Armando Manzanero, con entrada libre.
