Este musical no es como cualquier otro: es un musical con conciencia. Lejos de los tópicos comunes del melodrama y el aspiracionismo, “Nuestra Isla” genera un cúmulo de reflexiones sociales.
“Trata de las diferencias entre una cultura y otra, la amistad y también hay una cuestión muy importante: la preocupación sobre la ecología y el mundo, así como el estado en el que estamos dejando el mundo”, compartió Clemente Vega, director del musical “Nuestra Isla”.
Basada en el musical “Islander”, de Amy Draper, con amplia y profunda carga de folclore escocés, explora el impacto ambiental y la empatía humana en el encuentro entre Eilidh, una niña de una isla, y Kinnan, una niña proveniente de las profundidades del mar.
“Y tienen que poner en duda lo que una creía saber sobre la otra; trata sobre este choque de mundos que se desconoce, pero resulta que tienen similitudes entre sí”, agregó Clemente Vega.
Lo excepcional es que toda la historia es cantada por dos actrices y una repetidora, como un tercer personaje que construye la música en capas.
“Es un aparatito en el que tú puedes empezar a cantar, y ese aparatito va a repetir lo que cantes y entonces va sumando cosas encima de eso. Es como mezclar audio en vivo”, explicó el director.
“Nuestra Isla” es una obra contemporánea que transmite un poderoso mensaje a la audiencia.
“Plantea que ningún conflicto sería tan grave si encontráramos y buscáramos en qué nos parecemos, en vez de estarnos dando lata con todas las cosas que son diferentes entre nosotras y nosotros”, consideró Clemente Vega.
Con interpretaciones que alternan Alicia Candelas, Gina Granados, Marián Guzmán y Gaby Castillejos, tiene funciones los lunes a las 20:00 horas en el Foro Lucerna.