Al centro de los 23 metros de ancho del escenario del Auditorio Nacional, el órgano de este recinto con casi un siglo de antigüedad, luce impecable.
Su organista titular a partir del 2024, Héctor Guzmán, procedente de una familia de músicos, estudió órgano desde los seis años y también es director de orquesta.

Al frente de cinco teclados con 305 teclas, además de la parte accionada por los pies, dio muestra del poder sonoro de este instrumento después de su más reciente actualización.
“Tiene alrededor de 16 mil tubos, eso es enorme, son como tres pisos de tubería”, explicó el organista, Héctor Guzmán.
Es el órgano más grande de Latinoamérica y el séptimo en el mundo, a principios del siglo XX se instaló en el Palacio de Bellas Artes, y en 1956 se reubicó en el Auditorio, parte de las mejoras recientes incluyeron 5 kilómetros de nuevos cables y un sistema de computación que le da nueva voz.
“El órgano tenía 10 combinaciones diferentes, aún con el tamaño de este órgano era muy limitado. Después de utilizar 10 registros generales sonorizaciones que el organista escoge ahora no son 10, ahora son mil”, detalló Guzmán.
El primer día de marzo, al mediodía, con la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional habrá un concierto para escuchar a plenitud este instrumento que emite una vibración impactante.
Como pocos en el mundo está listo el Órgano Monumental del Auditorio Nacional.
