Cultura

“Tengo un sueño” muestra la destreza artística de más de 12 mil infantes y jóvenes 

En dicho espectáculo, este año el tema es la diversidad cultural, exponiendo una crítica al clasismo y al racismo. 

El magno escenario parece pequeño, ante la copiosa presencia de niñas, niños y jóvenes de semilleros creativos que participan en el espectáculo “Tengo un sueño”. 

Muestra representativa de la destreza artística de más de 12 mil infantes y jóvenes de 329 talleres de artes que promueve la Secretaría de Cultura en todo el país. 

Este año el tema es la diversidad cultural, exponiendo una crítica al clasismo y al racismo. 

“Y es un programa que si cuestiona desde la riqueza de los colores de piel, de las distintas lenguas que se hablan en el país y de las distintas culturas”, dijo Esther Hernández Torres, directora de Vinculación Cultural.                                                                                

Expresión artística colectiva que suma historias de vida, como la de Carlos Emmanuel, que asiste desde hace dos años al semillero de Laudería en Veracruz, aprendiendo a elaborar jaranas y a tocarlas.  

Por su parte, Gael Luna Galván asiste al semillero de Dibujo y Modelado, y destaca que el incremento de su creatividad es notable: 

“Es muy hermoso, precioso venir a esta experiencia porque pues oportunidades así no siempre se presentan en la vida y hay que saberlas tomar”. 

Lizette Carolina viene de Sonora; participa desde 2019 en un semillero de Danza y es su primera vez en el auditorio:                             

“Mi familia está súper orgullosa; están súper felices, me van a ver desde Canal Once”. 

Tres orquestas, una banda y un coro compuestos por casi 600 integrantes, además de los semilleros de danza, teatro y circo, comparten el escenario con profesionales como Mario Iván Martínez o la primera bailarina Elisa Carrillo. 

Por igual interpretan la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorak, música tradicional mexicana, rap, textos en lenguas indígenas o canciones del elenco de 31 minutos.  

Los preparativos implicaron 8 horas diarias durante 6 meses, sumando la labor de más de 2 mil niñas, niños y jóvenes. 

“En esos Semilleros se está sembrando paz, se está sembrando armonía, se está sembrando una alternativa para niños y jóvenes. Si hay algo que transforma el mundo es el arte, y no solo lo transforma para volver lo bello, sino transforma tu día, tu realidad, tu cotidianidad y aprendes cosas que nos van haciendo una sociedad más humana, una comunidad que se va entendiendo entre sí”, dijo hace unos días Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura. 

 

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