Cultura

Willie Colón: trombón, el Bronx y revolución musical

Nacido en el Bronx e hijo de puertorriqueños, Colón transformó la música afroantillana y se volvió referente cultural de una generación latina marginada en Estados Unidos.

Este fin de semana murió  “El malo”, Willie Colón, a los 75 años. Neoyorquino para más no poder —del Bronx para ser precisos—, heredero de taínos y jíbaros, trombonista, productor y cantor.

William Anthony Colón nació el 28 de abril de 1950 en el Bronx, Nueva York, hijo de puertorriqueños. Fue uno de esos jóvenes disruptores que marcan un punto y aparte. Y no era para menos.

El Nueva York de los años 50 no era sencillo, y los 60 fueron aún más complicados; el Bronx, ni qué decir, un hervidero de promesas incumplidas por el tío Sam.

En esa atmósfera de la primera generación de la posguerra, el hijo de puertorriqueños comenzó a cantar y tocar en el barrio, criado e influenciado por Toñita, su abuela.

De las calles al estrellato

Como pudo, Willie armó su primera banda: nada de conservatorio, nada de aulas, pura herencia, puro oído, creación y experimentación de ritmos. Callejones y salones de baile de mala muerte y peores tragos.

Dicen que el sonido de su banda era horrible. Yo creo que más bien, como muchas cosas nuevas, era incomprendido. Dicen que para subir a la tarima con él, había que pensarlo 2, o 3, o 28 veces antes.

Justo en esos años, en esos 60 de paz y amor, del hombre llegando a la luna, Willie se topó con un tipo que ni a los 20 años llegaba.

Llegado de Puerto Rico, de Ponce, un tal Héctor Juan Pérez Martínez que, en realidad, años después sería mejor conocido como Héctor Lavoe, otro monstruo, musicalmente hablando claro está.

Dicen que Willie lo vio, y lo citó para una próxima presentación en un bar tropicoro, ahí en el Bronx. Así nació una de las grandes asociaciones de la música afroantillana. 

Willie hizo lo mismo con La Fania, con Rubén Blades, Celia Cruz y una constelación de artistas que fueron el origen de lo que hoy sencillamente conocemos como salsa.

Willie Colón murió este fin de semana. Trombonista y símbolo latino en Estados Unidos, fue clave para el nacimiento de la salsa.
FOTO: Especial.

La generación dorada de la Salsa

Colón fue símbolo de su generación. Nacidos en América pero hechos a un lado por su color café.

Sus letras lo mismo hablan del amor, de idilios, romances y casanovas; críticas sociales, de fiestas y de barriadas, reclamos y el gran varón.

A quienes nos gusta su música, a quienes intentamos sacar nuestros mejores pasos al escuchar las notas de su trombón, el diablo nos deja a una gitana, al amor verdadero, la abeja reina, un suspiro que suena a barrunto.

¡Guapea, Willie Colón!

Texto escrito por Krishna Corona.

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