Conoce a Armando Peñaloza, “EL Peluquero” de la Arena México
El Peluquero, rudo de corazón, ha sido el encargado de cortar el pelo de todo aquel que ha caído arriba del ring de la Arena México

Han pasado 66 años desde el primer día en que la Arena México abrió sus puertas.
Desde entonces, en cada uno de sus rincones ha guardado millones de historias que han hecho de la catedral de la lucha libre, un lugar emblemático e histórico en nuestro país.
Entre los personajes que han formado parte de su historia, se encuentra Armando Peñaloza, conocido como “El Peluquero”, que durante 32 años ha sido el más odiado por los luchadores y sus cabelleras.
“Aquí estamos listos para ver qué luchador guapito técnico o rudo cae en mi máquina”, dijo Armando Peñaloza, El Peluquero, CMLL.
El Peluquero, rudo de corazón, ha sido el encargado de cortar el pelo de todo aquel que ha caído arriba del ring de la Arena México.
Su historia comenzó en los pasillos, vendiendo papas, refrescos y dulces, pero sin imaginarlo un 28 de enero de 1990 llegó la mejor oportunidad de su vida.
“Había una cabellera en domingo, andaban buscando a ver quién se quería subir, me dieron vuelta a mí, no me querían subir. Ya que nadie quiso, me dijeron ‘Peñaloza una cabellera, ¿te subes?’ , Sí, de volada, a pura tijera, Tania La Guerrillera fue mi primer cabellera”, recordó Peñaloza.
Desde ese día han pasado 392 cabelleras de 275 luchadores y luchadoras por su máquina y tijeras, algunas han sido dolorosas como la de Emilio Charles, pero otras las ha cortado con mucho gusto aunque le causarán varios problemas, como la de El Perro Aguayo quien hasta lo demandó.
“Hay cabelleras que sí duelen, también hay cabelleras que digo ‘este me lo tengo que echar porque me lo tengo que echar’”, dijo El Peluquero.
Hoy, con 73 años, Peñaloza continúa afilando sus tijeras y preparando su máquina como aquella primera vez, en espera de seguir coleccionando historias de más cabelleras sagradas.
“Nunca pensé llegar a la cabellera a mi edad, pero una vez me dijo el señor Lutteroth González, que si yo estaba aquí arriba no era porque le cayera bien, sino por toda la gente toda, la gente pregunta por El Peluquero. Uno tiene que cuidar su imagen con la gente”, concluyó El Peluquero.