No estábamos en San Francisco, EUA, pero el Supertazón 60 se sintió como en casa.
En la Ciudad de México, restaurantes se convirtieron en auténticas trincheras de pasión. Hubo afición de Patriotas de Nueva Inglaterra, de Halcones Marinos de Seattle y de muchos otros equipos, pero todos con un mismo sentimiento: vivir la fiesta del Super Bowl.
El ambiente era una mezcla de nervios; la afición de Seattle feliz por ver a su equipo de regreso y Patriots con la esperanza de sacar el triunfo.
“Esperamos 11 años literalmente yo les empecé a ir a los Seahawks desde que vencieron a los broncos en el Super Bowl y pues espero que ganen esta vez, 11 años es muchísimo tiempo, pero es un orgullo ver a este equipo”, sentenció Máximo, aficionado de Seattle.
Por otro lado, Mario, aficionado de Nueva Inglaterra aseguró: “en estos momentos yo espero que los Patriotas le den la vuelta como acostumbran, que el quarterback se suelte un poco más y que juegue mejor”.
Con cada jugada, las expresiones iban de la emoción a la tensión, pero cuando el juego pausó para el espectáculo de medio tiempo, la vibra cambió con baile, canto, donde la afición reconoció que más que un concierto fue un mensaje de unidad.
“Me gustó mucho todo el show pero todo este mensaje político y que fue latino y que Bad Bunny dijo yo no voy a hacerlo en inglés, pero invitó a una representante y muy fuerte de Estados Unidos que es Lady Gaga fue algo inesperado completamente. Ricky Martin que también es un portavoz”, comentó Carla, aficionada del “Conejo malo”.
Lo único más poderoso que el odio, es el amor.
— NFL (@NFL) February 9, 2026
The Only Thing More Powerful Than Hate is Love. @sanbenito #AppleMusicHalftime pic.twitter.com/0VDQlSjet9
Cuando el juego volvió, la pasión no bajó… Al final de la noche, el marcador terminó con victoria para Seattle, y como en toda gran noche, las dos caras de la afición quedaron a la vista.