A casi dos meses del Mundial, la FIFA reabrió la venta de boletos de “última hora“, fase de venta en donde las y los aficionados, entre largas filas virtuales, pueden acceder a comprar entradas al mismo precio que tenían al inicio de la venta general hace unos meses.
El monto de las entradas para este Mundial es el más caro de la historia, pues varían entre 21 mil pesos el más económico, hasta 162 mil pesos en una zona privada, donde ahora, más que vender un partido de futbol, venden experiencias fuera de la cancha.

FOTO: Especial
Casi un millón por partido
La FIFA también habilitó la página de reventa e intercambio oficial, donde el propio organismo de futbol cobra una comisión. En este sitio, el boleto más barato es de 42 mil pesos y puede escalar hasta los 900 mil pesos, casi un millón por ver un partido.
Con estos precios, la sensación entre la afición es que lo que comenzó como un juego creado por y para la clase trabajadora se ha convertido en un evento imposible de pagar para la mayoría de las personas.

¿Cuánto trabajarías para ir al Mundial?
Tomando en cuenta que el salario mínimo en México es de 9 mil 500 pesos mensuales, para conseguir alguno de los boletos más económico para el Mundial, se debe gastar poco más de dos salarios, y para la entrada a la zona privada tendrían que desembolsar más de 15 salarios mínimos.
Afición cuestiona el acceso al Mundial
Estos precios impagables no solo generan molestias en México o en el continente americano: hace unos días, la organización de aficionados europeos demandó a la FIFA ante la Comisión Europea por el monto elevado de los boletos, que es siete veces más caro que los de Qatar 2022.