Revela ProPublica abusos en béisbol dominicano
La organización de periodistas independientes reveló cómo los entrenadores y prestamistas lucran con pequeños peloteros dominicanos.
La organización de periodistas independientes, ProPublica, reveló cómo entrenadores y prestamistas lucran con la precariedad de las familias de niños peloteros de República Dominicana que quieren jugar en las Grandes Ligas.
La investigación da cuenta de que beisbolistas talentosos de entre 10 y 14 años son contactados por entrenadores que están al servicio de las academias de los clubes de Grandes Ligas con sede en ese país y ahí comienza una cadena de abusos y corrupción.
Al cumplir los 16 años, si el joven firma con algún equipo, los entrenadores reclaman un porcentaje del bono de mínimo el 35%.
Actualmente, existen seis mil entrenadores en Dominicana que facilitan estancia, comida y entrenamiento a prospectos a cambio de ese porcentaje. Los buscadores de los equipos ligamayoristas llegan a preacuerdos de palabra con los prospectos que no dejan rastro de ilegalidad, pese a que están prohibidos.
Injusticias de prestamistas y empresarios
El principal factor de injusticia y atropello son los prestamistas, es decir, empresarios que convencen a las familias de los niños con bajo nivel educativo, muchas veces analfabetas, de aceptar préstamos con tasas de interés de hasta el 150%, a cambio de que cuando se firme con un equipo salden la deuda.
Así, cuando el joven beisbolista recibe su primer pago, ese dinero va al prestamista y al entrenador y el jugador se queda casi con las manos vacías.
Los prestamistas tienen informantes en las academias de los equipos, por lo que les avisan cuando un jugador tiene un preacuerdo y el monto del mismo. Es ahí cuando se acercan a las familias para estafarlas.
Los contratos de préstamo son tan leoninos que también otorgan un poder sobre la vida del beisbolista en cuanto a información privada, contratos y lugares de entrenamiento.
Ganancias en República Dominicana
En el béisbol, República Dominicana genera 400 millones de dólares al año; los equipos firman a unos 450 prospectos por temporada y en las últimas cuatro décadas ningún otro país ha enviado más jugadores a las Grandes Ligas.
El terreno para entrenadores y prestamistas se vuelve un círculo de engaños e injusticias donde, por ejemplo, si una familia recibió un préstamo de 25 mil dólares, al momento de que el niño firme tendrá que devolver 180 mil dólares.
A pesar de que las Grandes Ligas tienen conocimiento pleno de estas prácticas, los directivos miran hacia otro lado y, en lugar de informar y prevenir, toleran la extorsión de peloteros y sus familias.
Lo más grave es cuando los jugadores no consolidan una carrera porque regresan a la miseria de la cual intentaron escapar a través del béisbol.