La Federación Tunecina de Futbol decidió destituir al entrenador Sabri Lamouchi apenas unas horas después de la contundente derrota por 1-5 frente a Suecia, en el debut de la selección africana en la justa mundialista.
La goleada sufrida en el encuentro correspondiente a la primera jornada del Grupo F precipitó la salida del estratega francés, quien asumió el cargo en enero de este año con la misión de relanzar al combinado nacional.
Lamouchi llegó al banquillo de Túnez en sustitución de Sami Trabelsi, quien también fue despedido tras la eliminación del equipo en la Copa África, en una decisión que buscaba renovar el proyecto deportivo.
Sin embargo, el ciclo del técnico duró apenas cinco encuentros oficiales e internacionales, un periodo insuficiente para consolidar su propuesta futbolística y revertir el irregular momento que atravesaba la selección tunecina.
Durante ese breve lapso, el estratega registró un balance de una victoria, un empate y tres derrotas, resultados que terminaron por generar dudas sobre la evolución del equipo.
El único triunfo de Lamouchi llegó con un ajustado 1-0 frente a Haití, mientras que los restantes compromisos dejaron sensaciones negativas tanto por el funcionamiento colectivo como por los resultados obtenidos.
La derrota frente a Suecia terminó por marcar el desenlace de su gestión, después de un partido en el que la defensa tunecina mostró serias dificultades para contener el ataque del conjunto europeo.
Tras el encuentro, el entrenador reconoció públicamente que su equipo cometió demasiados errores y admitió que comenzar el torneo con una derrota tan abultada representaba un duro golpe para las aspiraciones nacionales.