De aprobarse la iniciativa de reforma eléctrica por el Poder Legislativo no habrá una ola de amparos por parte de empresas que eventualmente podrían verse afectadas.
Bernardo Cortés, abogado de Of Counsel, precisó que ningún juicio de amparo es procedente contra reformas constitucionales.
Bajo esa premisa, se elimina la posibilidad de acudir a un medio de control constitucional en contra de una eventual aprobación de la reforma. A mi parecer, contra la implementación de la legislación secundaria que se vaya a emitir por virtud de una eventual aprobación, sí podría caber una posibilidad de interponer medios de control constitucional, esta posibilidad estará limitada’’, afirmó Bernardo Cortés.
Sin embargo, dijo, sí podrían interponerse procesos de arbitrajes internacionales.
El remedio a mi parecer es meramente económico, es decir, se puede revertir la reforma ni nada por el estilo. Simplemente acudes a una instancia internacional a aducir una violación a las medidas de protección que te establece un tratado de libre comercio o un acuerdo para la protección y promoción recíproca de inversiones y, por lo tanto, reclamando el pago de un daño o la indemnización que esa medida te causa’’, señaló Bernardo Cortés.
Keneth Smith, exjefe de la Negociación Técnica del T-MEC, consideró que la controvertida reforma eléctrica, generará un intenso debate en la Cámara de Diputados en las próximas ocho semanas, en la que la moneda está en aire.
Para el presidente le serviría, uno para mandar la señal de que sí es capaz de llevar a cabo esas reformas constitucionales de gran envergadura y los próximos tres años, pues, ahora sí que agárrense para lo que sigue. Y dos debilitaría la estructura del bloque de oposición en ese sentido de una manera importante con miras a las elecciones del 2024’’, mencionó Keneth Smith.