El precio del petróleo volvió a subir en medio de la escalada militar en Asia Occidental, tras la incursión armada encabezada por Estados Unidos e Israel en la región.
El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) se colocó por encima de los 112 dólares por barril, mientras que el Brent —referente en Europa— superó los 109 dólares, impulsado por el nerviosismo en los mercados energéticos.
La tensión aumenta los precios
Los repuntes se mantienen desde el 28 de febrero, cuando comenzaron los ataques hacia Irán. Antes de la ofensiva, el Brent se cotizaba por debajo de los 70 dólares por barril, lo que marca un aumento significativo en pocas semanas.
Además, el crudo europeo registra su mayor escalada desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, reflejo del impacto geopolítico en el suministro energético global.

Ormuz, el punto crítico
Los futuros del Brent continúan con alta volatilidad, marcada por la incertidumbre sobre la duración del conflicto y, sobre todo, por las dudas en torno al restablecimiento del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el comercio mundial de petróleo.
El comportamiento del mercado del petróleo dependerá, en gran medida, de la estabilidad en esa zona estratégica y de la evolución del conflicto en Asia Occidental en los próximos días.