Los mercados globales sufrieron un lunes turbulento. Los precios del petróleo subieron más de 6%, impulsados por la preocupación de la situación en Medio Oriente pueda afectar el suministro mundial.
Esto amenaza con encarecer la gasolina y presionar los costos de muchas empresas, especialmente aerolíneas y líneas de cruceros.
En Wall Street, el S&P 500 cayó 0.8%, el Dow Jones perdió 495 puntos (1%) y el Nasdaq retrocedió 0.7%. United Airlines bajó 5.5%, American Airlines 6.7% y Delta 3.9%. Norwegian Cruise Line cayó 11.3%, afectada por la subida del combustible y la menor disponibilidad de gasto del consumidor.
En contraste, las petroleras y los fabricantes de armamento se beneficiaron: Exxon Mobil subió 2.2%, Occidental Petroleum 2.3%, Lockheed Martin 4.3% y RTX 3.8%.
Los precios del gas natural también se dispararon, con posibles repercusiones en las facturas de calefacción en Europa, tras la reducción de producción de un proveedor clave debido al conflicto.
El oro subió 2.2%, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años aumentaron a 4.01%, reflejando el temor a que la inflación se mantenga elevada.
A nivel internacional, las bolsas europeas y asiáticas sufrieron fuertes caídas: DAX Alemania -2.7%, CAC 40 Francia -2.3%, Hang Seng Hong Kong -2.1%, mientras que Shanghái avanzó 0.5%. El dólar estadounidense se fortaleció frente al euro y el yen.
Analistas señalan que, históricamente, los conflictos en Oriente Medio no provocan desplomes prolongados en los mercados, y que para un impacto sostenido los precios del petróleo tendrían que superar los 100 dólares por barril, nivel aún lejano.