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Pueblos indígenas plantean cuatro acciones para proyectos energéticos

Organizaciones indígenas expresaron sus propuestas para respetar los derechos que las comunidades tienen sobre su territorio y sus decisiones

Pueblos indígenas en más de cinco estados de la República piden que se tomen en cuenta sus cuatro modificaciones y que sean incluidas en la Reforma Eléctrica, para no seguir violentando los derechos que las comunidades tienen sobre su territorio y sus decisiones.

“Los impactos a la vida y al entorno son irreversibles, organizaciones de diferentes estados nos pusimos a leer la iniciativa para hacer las modificaciones necesarias, lo hicimos en conjunto con otras organizaciones indígenas que trabajan directamente en las asambleas y comunidades”, precisó Mario Quintero, de la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio.

En entrevista indicó que una vez teniendo un borrador final se comenzará un diálogo con las instituciones para que consideren sus propuestas.

“Para nosotros es un proceso de mucha incertidumbre, vemos que el documento oficial deja muchas cosas al aire y que no se determinan. Sólo es muy puntual en el tema de centralizar las mal llamadas generaciones de auto-abasto para que el Estado pueda propiciar esos proyectos”, mencionó Mario Quintero al delinear sus demandas

Cuatro modificaciones a tomar en cuenta

  1. Respeto a la libre determinación de los pueblos indígenas

En la iniciativa vemos a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con mayores facultades y grados de autoridad que pone en riesgo la autodeterminación del territorio de los pueblos. Si bien las empresas privadas han generado graves conflictos, la CFE también ha sido participe y ahora vemos que comienzan a intensificarse por el desplazamiento de las hidroeléctricas y el almacenamiento y transmisión de la energía. La Comisión será la única encargada de esa generación y lo que nos preocupa es que en la Reforma dicen que pueden hacer uso de la expropiación y cualquier  otro método jurídico para poder desarrollar estos proyectos, lo que llevaría a apropiarse el territorio y el uso de los bienes naturales que están en ese lugar.

Deben de incluir en esta reforma la libre determinación de los pueblos que son derechos ya establecidos en la Constitución y en acuerdos internacionales a los que México pertenece.

  1. Considerar el acceso a la energía eléctrica como un derecho humano

El segundo problema que vimos es que se habla de vivienda digna pero no queda establecido en la nueva Reforma que la energía eléctrica es parte de un derecho humano y que está relacionado con un problema nacional tarifario que es bastante grave. Es decir que las altas tarifas de energía a los hogares y pequeños negocios son violatorias a otros derechos humanos.

Quedó muy claro con la pandemia, porque sin energía eléctrica no se pueden conservar alimentos, se pone en riesgo la salud y toda la gente que pudo tener a sus hijos recibiendo clases en tv o en línea pusieron en juego sus derechos a la educación, por eso creemos que la energía debe ser un derecho constitucional que será progresivo hasta llegar a la vida digna como se habla en esta Reforma.

Sería algo fundamental regular los costos de acuerdo a los contextos socioeconómicos.

  1. Las comunidades puedan ser generadoras de energía

En este punto pedimos que las comunidades puedan generar su propia energía y puedan utilizar la estructura de CFE qué de cierta manera están en las comunidades del país utilizando sus recursos naturales y su territorio.

En el tema de la generación en esta reforma solo se contemplan dos partes, el discurso de la soberanía energética desde una cuestión en la que regresarle el centralismo al Estado generará un mayor ingreso al pueblo mexicano, y por otro lado las empresas, en su mayoría renovables que encuentran en esta reforma la manera de seguir con la extracción de combustibles fósiles.

Lo que pedimos es que hay una regulación para que las comunidades puedan instalar proyectos de generación para abastecer sus necesidades que principalmente tienen que ver con agua y refrigeración de alimentos, para que ellos puedan conectarse a la CFE y distribuir su energía según sus decisiones que favorezcan a elaborar planes de desarrollos comunitarios. Si las empresas les permiten estos servicios de interconexión los pueblos también deberían tenerlos para las necesidades, el uso, y el mantenimiento de las comunidades.

Queremos que las comunidades sean responsables de su propio futuro y sus propios proyectos, lo que pedimos es que se pueda regular jurídicamente y hacerlo de una manera muy metódica para que no se puedan colar las industrias y empresas con el discurso de los pueblos y abastecer sus mercados privados.

  1. Prohibir el uso del fracking

En el tema del fracking está claro que es una práctica muy contaminante y muy violenta contra la tierra, el agua y las comunidades. Pero se tiene un registro de muchísimas concesiones de fracking, algunas en donde ya están explotando y aunque prohibirlo fue una promesa del nuevo gobierno no vemos visto que exista alguna legislación o decreto que respalde ese dicho.

Por eso queremos que quede asentado constitucionalmente, para que los pueblos que ya tienen estos problemas en sus comunidades puedan tener argumentos legales para defenderse.

Sabemos que hay muchos proyectos de empresas privadas y de la propia CFE que han generado rupturas en los tejidos sociales de las comunidades y si esta reforma no toma en cuenta a los pueblos seguiremos siendo despojados de nuestro territorio y de nuestras vidas.

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