Decenas de mujeres artistas dejaron los escenarios para alzar la voz este 8 de marzo. El reclamo por respeto resonó con fuerza en México, donde la lucha por la memoria tiene nombre propio: Sasha Sokol.
A cuatro años de romper el silencio, la cantante sigue firme, exigiendo que Luis de Llano cumpla la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): una disculpa pública y una reparación que, más que dinero, representa una victoria para todas las víctimas de abuso en la industria.
Eco de quienes ya no están
La solidaridad también inundó el mundo digital. Figuras como Daniela Romo exigieron respeto y equidad, mientras que Jass Reyes, de Playa Limbo, recordó que el Día Internacional de la Mujer no se felicita, se acompaña.
Pero si algo logró unificar a las mujeres en cada rincón del planeta, fue el himno de Vivir Quintana. Durante 24 horas seguidas, su canal de YouTube fue un escenario global sin descanso. “Canción sin miedo” retumbó en casas, escuelas y plazas, convirtiéndose en el eco de quienes ya no están.
La música no tiene barreras
La potencia de esta unión derribó incluso las barreras de la comunicación. El mensaje de justicia se adaptó a diversos idiomas, ritmos y, en un acto de inclusión, fue interpretado en lengua de señas, demostrando que cuando las mujeres se unen, el mundo entero retumba.