Su viaje musical comenzó con el funk irreverente de “Chancho en Piedra“, en los años 90, pero en 2003 un grupo de títeres cambió sus vidas para siempre.
Los hermanos Pablo y Felipe Ilabaca son parte de la banda sonora de “31 Minutos”. Con temas como “Bailan sin César” y “Tangananica, Tangananá” conquistaron los corazones de miles de familias en el continente.
Esos intensos años de giras por Latinoamérica al lado de “31 Minutos”, con paradas históricas como el Tiny Desk estadounidense y un Zócalo de la Ciudad de México abarrotado, fueron el combustible para crear su propia música.
Evolución musical y homenaje latinoamericano
“Nos propusimos hacer este dúo haciendo un homenaje a la música latinoamericana, electrificando la música latinoamericana; y en ‘Venus en Marte’ escuchamos un chachachá, en ‘Redamancia’ es tan raro que no sé qué es, pero es un ritmo latino y tiene funk, tiene reggae también”, comentó Pablo Ilabaca, cantante y compositor.
Hoy, los hermanos chilenos vuelven a revolucionar la escena musical, pero sin marionetas, para consolidarse como dúo.
“Con Felipe empezamos a sentir la necesidad de hacer la música de los hermanos Ilabaca que tiene todo este bagrock”, continuó Pablo Ilabaca.
Con un nuevo álbum de estudio programado para salir a mediados de este año, buscan crear nuevas formas de expresar el amor a través de sus acordes.
“Lo que nosotros tratamos de hablar es del amor, ya sea de pareja, al hijo, al amigo, a uno mismo, etc., como un todo, y creemos que es el hilo conductor y que hemos hecho desde nuestro primer disco, como el que estamos haciendo ahora”, expresó Ilabaca.
“Venus en Marte”, “Señorita” y “Redamancia” ya se pueden escuchar en plataformas digitales.