Desde el 2002, el 8 de agosto es el Día Internacional del Gato. Fue instituido por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal para promover el cuidado de los michis y frenar el abandono.
Algunos felinos han tenido la suerte de caer en buenas y famosas manos, como las de Freddie Mercury.
El líder de Queen llegó a vivir con 10 gatos en su mansión de Londres. Si se iba de gira, les llamaba por teléfono para hablar con ellos y escuchar sus maullidos. Y es que necesitaba sentir cerca a Oscar, Tiffany y Romeo, que fueron rescatados, así como a Miko, Dorothy, Goliath y Lili, sin olvidar a Tom y Jerry, que compartía con Mary Austin.
Tenía un inmenso amor por todos ellos y ellas, tanto que tenían su habitación propia e incluso en Navidad tenían su calcetín colgado en la chimenea. Pero la consentida era Delilah. Ella fue una musa que inspiró una canción que lleva su nombre y fue parte del disco “Innuendo”.
Taylor Swift y Ed Sheeran con sus compañeros
Taylor Swift también es gran amante de los gatos. Sus mininos se llaman Meredith Grey en referencia a la protagonista de la serie Grey’s Anatomy; Olivia Benson, por el personaje de “La ley y el orden”, y Benjamin Button al que conoció en el set de su video “ME!”.
Benjamin acompañó a Taylor en su portada de la revista Time, mientras Meredith y Olivia han hecho apariciones especiales en los videos de “Blanc Space” e incluso “Deadpool 2”.

Los gatitos de Ed Sheeran son Dorito y Calippo y el cantautor asegura que lo ayudan a mantenerse concentrado y tranquilo cuando compone. Ed no sólo comparte imágenes con ellos, también tienen su propia página de Instagram con más de 200 mil seguidores.

Asimismo, este Día Internacional del Gato, Anya Taylor-Joy y Drew Starkey, protagonistas de la serie “Lucky” le pusieron pausa a la tensión y tomaron un descanso para jugar con gatitos y promover la adopción, porque todo parece indicar que “Lucky” también tiene nueve vidas.
Los gatos hasta en el cine
Pero si hay un gato con suerte fue el que apareció en la película “El Padrino” (1972). Fue encontrado merodeando en los estudios Paramount y el director Francis Ford Coppola se lo puso a Marlon Brando en las manos justo antes de comenzar a filmar.
Se sintió tan cómodo que comenzó a ronronear en los brazos de Don Corleone, pero lo hizo tan fuerte que el actor tuvo que regrabar sus propios diálogos.

Otro gato en brazos de un villano fue Solomon, la mascota de Ernst Stavro Blofeld. Se trataba de un gato de angora blanco que aparecía más en la pantalla que el propio enemigo de James Bond.

