La tecnológica OpenAI anunció el cierre de Sora, su plataforma para generar videos con inteligencia artificial (IA), en una decisión que sorprendió incluso a socios y equipos internos.
Creadores también del popular Chatbot ChatGPT, adelantaron que próximamente dará detalles sobre los plazos de cierre, su interfaz de programación (API) y la conservación de contenidos creados por usuarios.
“Nos despedimos de Sora. A todos los que crearon con Sora, lo compartieron y construyeron una comunidad a su alrededor: gracias. Lo que crearon fue importante y sabemos que esta noticia es decepcionante”, informó el equipo de la herramienta vía X.
Golpe a millonario acuerdo con Disney
El cierre de Sora impactó directamente el acuerdo con The Walt Disney Company, que desde finales de 2025 contemplaba una inversión de mil millones de dólares y el uso de más de 200 personajes de franquicias como Marvel, Star Wars y Pixar en la plataforma.
De acuerdo a la Agencia EFE, un portavoz de Disney señaló que la empresa “respeta la decisión de OpenAI de abandonar el negocio de la generación de video y reorientar sus prioridades hacia otros ámbitos”.
Además, fuentes citadas por Reuters aseguran que la cancelación tomó por sorpresa a Disney, apenas minutos después de una reunión conjunta.
We’re saying goodbye to the Sora app. To everyone who created with Sora, shared it, and built community around it: thank you. What you made with Sora mattered, and we know this news is disappointing.
— Sora (@soraofficialapp) March 24, 2026
We’ll share more soon, including timelines for the app and API and details on…
¿Por qué cerró Sora?
OpenAi, liderada por Sam Altman, busca enfocarse en áreas más rentables como herramientas de programación, clientes empresariales y el desarrollo de inteligencia artificial general.
A pesar de la popularidad de Sora, de acuerdo con Reuters, el alto costo computacional de la plataforma de videos habría limitado recursos para otros proyectos internos.

FOTO: Sora
Antes del acuerdo con Disney, Sora tuvo un ascenso meteórico desde su lanzamiento. En su primera semana superó un millón de descargas. Su capacidad para generar videos hiperrealistas (como deepfakes) y cómicos la colocó rápidamente en el centro de la conversación digital.
Sin embargo, su versión gratuita le generaba gastos de hasta 15 millones de dólares por día a OpenAI, lo que obligó a la compañía a replantear el proyecto.
