Este lunes se cumple un año de que el gobierno de China reconoció y confirmó la primera muerte de una persona infectada por SARS-Cov2. Fue un hombre de 61 años, con una enfermedad respiratoria severa.
Entonces se tenía registro de al menos 41 casos más de neumonía asociada a este recién descubierto virus, y el mundo comenzaba a mirar con preocupación el incremento de contagios en Wuhan, China, ciudad que aplicó la primera cuarentena por el nuevo coronavirus, el 23 de enero del 2020.
Hoy son 90 millones 435 mil casos positivos a Covid-19; se han recuperado 50 millones de personas, pero la cifra de decesos llega a casi dos millones.
Uno de los esfuerzos para combatir al coronavirus es rastrear su origen, labor en la que ya trabajan especialistas de la organización mundial de la salud.
El valor de conocer la fuente es que, si hubiéramos podido mirar ese punto y decir: provino de algunos animales de granja, podríamos haberlo controlado. Se podría haber sacrificado a esos animales, puesto en cuarentena a todos los asociados con esa granja, con el mercado y podrías haberlo controlado y tal vez no habría salido de China”, Peter Daszak, presidente de Alianza Ecohealth.
El gobierno de China confirmó que en los próximos días llegará un equipo para investigar el origen del virus.
Estamos abiertos al apoyo que provenga de las investigaciones de la Organización Mundial de la Salud. Esperamos que rastrear el origen pueda descubrir algo nuevo y proveernos más datos que nos ayuden a tener un mejor entendimiento del virus”, Zeng Yixin, viceministro de sanidad de China.
Para frenar la pandemia, actualmente se han autorizado cinco vacunas para su uso de emergencia en decenas de países. Pero la OMS, advierte que tardará la inmunidad colectiva global en 2021, debido a que la aplicación de los antígenos toma mucho tiempo.