El Congreso de Argentina aprobó una reforma a la Ley de Glaciares que reduce su protección y habilita la actividad minera, en medio de protestas y críticas ambientales.
La iniciativa, ya avalada desde febrero, obtuvo 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones, tras casi 12 horas de debate.
Críticas ambientales
La aprobación ocurrió de madrugada y en medio de protestas que fueron reprimidas. Miles de personas se movilizaron bajo consignas como “el agua vale más que el oro” y “los glaciares no se tocan”.
Organizaciones ambientales advierten que la medida agravará la crisis climática y anticiparon acciones legales.
“La verdad que me duele un montón porque es anticonstitucional estar discutiendo esto cuando tenemos una Constitución, una ley que defiende nuestros glaciares, que defiende nuestra tierra”, dijo Bernardina Moitia, estudiante argentina.
La sanción de la reforma de la Ley de Glaciares representa una adecuación necesaria del régimen vigente, orientada a ordenar el alcance de la protección ambiental y fortalecer el rol de las provincias en la gestión de sus recursos naturales.
— Jefatura de Gabinete (@Jefatura_Ar) April 9, 2026
La norma introduce criterios técnicos… pic.twitter.com/NQZ0UVDYti
Luz verde a explotación de glaciares en Argentina
Con la reforma, los glaciares que no cumplan con un aporte hídrico verificable —según autoridades locales— podrán ser explotados a cielo abierto para extraer oro, plata y cobre.
De acuerdo con cifras oficiales, para 2018 el país contaba con cerca de 17 mil cuerpos de hielo, fundamentales para el abastecimiento de agua.

Inversión vs. recursos naturales
El presidente Javier Milei impulsa la medida como clave para atraer inversiones y fortalecer la minería, siguiendo modelos como el de Chile.
Sin embargo, especialistas advierten riesgos. Enrique Viale, de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, señaló para AFP que la reforma “está hecha a medida de grandes mineras transnacionales” y que “pone en peligro el agua del 70 % de los argentinos”.