
La 25ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) inicia hoy domingo en Tianjin, China, con la participación de líderes como el presidente anfitrión Xi Jinping, el presidente ruso Vladímir Putin y el primer ministro indio Narendra Modi, en un contexto marcado por tensiones crecientes con Estados Unidos.
La cita, presentada por Pekín como la mayor reunión del bloque desde su fundación en 2001, congrega a más de una veintena de jefes de Estado y de Gobierno, así como a representantes de organismos internacionales. La agenda incluye seguridad regional, multilateralismo y desarrollo sostenible.
Reencuentro China-India
La llegada de Modi a Tianjin marca su primer viaje oficial a China en siete años y simboliza un deshielo en las relaciones bilaterales tras el enfrentamiento fronterizo de 2020 que dejó más de 70 muertos. El acercamiento se refleja en acuerdos recientes para reabrir el comercio fronterizo y restablecer vuelos directos. Aunque no está confirmado, se prevé que Modi sostenga un encuentro con Xi en el marco de la cumbre.
El Kremlin adelantó que Modi se reunirá el 1 de septiembre con Putin, en medio de las tensiones generadas por el arancel del 50 por ciento impuesto por Washington a las exportaciones indias, en represalia por las compras de crudo ruso que Nueva Delhi defiende como parte de su soberanía energética.
Llegada de Putin
El presidente ruso arribó este domingo a Tianjin, informó China News Service. Está previsto que, además de su reunión con Xi y Modi, Putin mantenga encuentros bilaterales con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan.
Participación y expectativas
Además de China, Rusia e India, forman parte de la OCS Pakistán, Irán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, países que en conjunto representan cerca del 40 por ciento de la población mundial. También asisten naciones observadoras como Turquía, Irak, Indonesia, Malasia y Vietnam.
El viceministro asistente de Exteriores chino, Liu Bin, declaró que el encuentro impulsará a la organización hacia “una nueva fase de desarrollo” basada en mayor solidaridad y coordinación. Sin embargo, analistas advierten que las diferencias internas entre sus miembros pueden limitar consensos profundos.
No obstante, se espera que la cumbre produzca avances en temas como facilitación del comercio e inversión, cooperación en defensa, desdolarización y cuestionamiento a la hegemonía occidental.
La OCS frente al orden global
A diferencia de la OTAN, la OCS no cuenta con cláusulas de defensa mutua y se define como un foro de cooperación política, económica y de seguridad. Con esta cumbre, el bloque busca fortalecer su peso como alternativa al orden internacional dominado por Occidente.