La secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, informó que autoridades mexicanas trabajan para recuperar siete piezas arqueológicas que serían subastadas este martes en una casa de subastas de Países Bajos.
En coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), determinaron que las piezas pertenecen al patrimonio cultural de la nación, por lo que se iniciaron acciones legales y diplomáticas para intentar suspender la venta.
Así, la funcionaria subrayó que proteger estos bienes significa defender la memoria colectiva y garantizar el derecho de los pueblos a preservar y conocer su legado cultural.
Como parte del trabajo conjunto con el @INAHmx se detectaron 7 piezas arqueológicas de origen mexicano en una subasta presencial en Países Bajos que se llevará a cabo el día de hoy.
— Claudia Curiel de Icaza (@ccurieldeicaza) May 26, 2026
El análisis especializado confirmó que estos bienes pertenecen al patrimonio cultural de la… pic.twitter.com/LcrIRRiQZX
Persisten subastas de piezas mexicanas en el extranjero
No es la primera vez este año que piezas arqueológicas mexicanas aparecen en Europa; antes de Países Bajos, el pasado 25 de abril, la casa alemana Zemanek-Münster ofreció 39 objetos prehispánicos mexicanos, valuados en alrededor de 826 mil 300 euros, equivalentes a cerca de 17 millones de pesos.
Debido a la venta, autoridades mexicanas lograron recuperar sólo 31 piezas.
Exhortamos al retiro de la comercialización de quince piezas de origen mesoamericano identificadas en el catálogo de venta permanente “Open Sale” de la casa Zemanek-Münster, en Wurzburgo, Alemania.
— Claudia Curiel de Icaza (@ccurieldeicaza) April 10, 2026
El dictamen del @INAHmx establece que se trata de bienes que forman parte del… pic.twitter.com/Q399XhUqef
¿Qué dice la ley mexicana?
De acuerdo con la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, todos los bienes arqueológicos son propiedad de la nación, inalienables e imprescriptibles, por lo que no pueden venderse ni exportarse legalmente.
En más de una ocasión México ha sostenido de manera reiterada que la comercialización de piezas prehispánicas fomenta el saqueo y la pérdida de objetos fundamentales para la investigación histórica y cultural del país.