El jefe del Pentágono, el general Lloyd Austin, aprobó extender, hasta el 23 de mayo, la militarización del Capitolio de Estados Unidos, iniciada tras el asalto de los seguidores de Donald Trump en enero.
El Pentágono detalló que pese a la extensión, el contingente de soldados se reducirá a unos 2 mil 300, cerca de la mitad de los que hay ahora desplegados.
El temor de un nuevo ataque fue fruto de informaciones obtenidas por los servicios de inteligencia estadounidenses.
Las fuertes medidas de seguridad son objeto de debate en Estados Unidos, donde muchos deploran que este edificio apodado “la Casa del Pueblo” esté aislado de los estadounidenses.
Citando un “aumento del 93% en las amenazas contra legisladores en los dos primeros meses de este año en comparación con el año pasado”, la policía del Capitolio anunció que había pedido al Pentágono que ampliara el despliegue de la Guardia Nacional más allá del 12 de marzo.
El movimiento QAnon nació en 2017 en Estados Unidos entre los partidarios de Trump, que estaría, según esta teoría de la conspiración, en una cruzada contra “una élite compuesta por pedófilos satánicos”, y se ha extendido hasta Europa.
Ahora, está oficialmente prohibida en las principales plataformas digitales, lo que dificulta el seguimiento de sus miembros.