Los equipos de rescatistas en Myanmar siguen buscando entre toneladas de escombros a sobrevivientes pero las posibilidades de rescate ya son mínimas.
El número de personas fallecidas aumentó a tres mil 154, y la de desaparecidas asciende a 341, a seis días de ocurrido el terremoto de magnitud 7.7.
Las labores de limpieza han comenzado a cobrar fuerza, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que hay un alto riesgo de brotes de cólera en el país, debido a los daños al sistema de saneamiento.
A esto se suma la llegada de altas temperaturas en abril, que podrían alcanzar los 42 grados, escasa lluvia y la escasez de agua potable.