
La comunidad internacional está en vías de reorganizarse para atemperar el efecto de las políticas arancelarias de Estados Unidos.
Los aranceles recíprocos anunciados por el presidente Donald Trump, que aplicará a prácticamente todas las naciones, es el eje que mueve a otros líderes a refundar y reactivar bloques o a reforzar los que ya funcionan, e incluso a reorientar políticas y asociaciones.
China, Japón y Corea del Sur reactivarán asociación
En su primer encuentro de alto nivel en cinco años, los ministros de Comercio de China, Japón y Corea del Sur, acordaron reactivar la asociación económica integral regional, un acuerdo comercial de 15 países de Asia y el Pacífico.
Negociarán entre los tres un acuerdo de libre comercio, lo que supone un viraje en la asociación estratégica de Corea del Sur y Japón con su aliado estadounidense.
“La economía mundial se encuentra bajo una enorme presión, debido a las crecientes rivalidades geopolíticas, la propagación del unilateralismo y el proteccionismo, lo que genera una mayor inestabilidad e incertidumbre. China, Japón y Corea del Sur comparten la importante responsabilidad de promover la prosperidad regional e incluso mundial”, dijo wang wentao, ministro de Comercio de China.

Canadá rompería nexos por aranceles
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, advirtió que los aranceles al acero, aluminio, vehículos y los demás que entrarían en vigor, rompen el nexo bilateral con Estados Unidos. Prometió a los canadienses trabajar para hacer de su país el más fuerte del grupo de las siete naciones más industrializadas, el G7.
En Europa, mientras Gran Bretaña -el aliado más antiguo de Estados Unidos- espera un trato especial, el mayor bloque comercial del mundo, el europeo, realinea a sus 27 países y en dos vías: listos para negociar y también para responder.
“Europa no inició esta confrontación, creemos que está mal, pero mi mensaje hoy es que tenemos todo lo necesario para proteger a nuestra gente y nuestra prosperidad. Tenemos el mercado único más grande del mundo, tenemos la fuerza para negociar, tenemos el poder de contraatacar”, sostuvo Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.