La crisis global del agua pega más a las mujeres y niñas; en todo el mundo ellas dedican un total de 250 millones de horas cada día para recoger agua.
Tiempo que no se emplea en educación, ocio o actividades que les genere ingreso y, por lo tanto, independencia económica y bienestar propio y familiar.
Además, las niñas menores de 15 años tienen más probabilidades que los niños de su misma edad para encargase de esta actividad, todo esto de acuerdo con el Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2026, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Zonas rurales registran instalaciones precarias
Las niñas y mujeres también se ven severamente afectadas en su higiene menstrual, por la falta de aseo apropiado, por la precariedad en instalaciones sanitarias, tanto en zonas urbanas con alta marginación como en zonas rurales.
La UNESCO calcula que 10 millones de adolescentes, entre 15 a 19 años, de 41 países no fueron a la escuela, a trabajar ni realizaron actividades sociales entre el año 2016 y 2022, debido a la falta de higiene menstrual.
A ese panorama se suma la ausencia de mujeres en puestos de gestión y gobernanza del agua.
Por todo esto, la UNESCO recomendó a los países eliminar las barreras legales, institucionales y financieras para la igualdad de derechos de las mujeres y su acceso al agua, la tierra y servicios derivados.
La crisis mundial del agua se agrava por las desigualdades de género según un nuevo informe de la ONU.
— UNESCO en español 🏛️#Educación #Ciencia #Cultura (@UNESCO_es) March 22, 2026
A pesar de décadas de progreso, las desigualdades siguen comprometiendo la seguridad hídrica mundial y afectan de manera desproporcionada a mujeres y niñas, quienes, pese a ser… pic.twitter.com/bjT6xXInXy