
El subsecretario de Asuntos Humanitarios de la ONU, Martin Griffiths, visitó este domingo la región de Tigré, en Etiopía, pidiendo un mayor acceso para la ayuda a los civiles en medio de los crecientes enfrentamientos entre las fuerzas rebeldes y gubernamentales.
Durante una visita a la capital de Tigré, Mekele, Griffiths se reunió con las autoridades de facto de la región e insistió en la necesidad de un acceso humanitario y protección de los civiles en todas las áreas bajo su control”, según un portavoz de la ONU.
Griffiths regresó más tarde a Adís Abeba.
Otras fuentes dijeron que Griffiths coincidió en Mekele con Olusegun Obasanjo, un alto representante de la Unión Africana para el Cuerno de África, que estaba allí para reunirse con Debretsion Gebremichael, jefe del Frente de Liberación Popular de Tigré (TPLF).
El TPLF, que durante mucho tiempo mantuvo el poder en Etiopía, fue derrocado por Abiy Ahmed, quien se convirtió en primer ministro en 2018 en medio de protestas contra el Gobierno.
Luego, Gebremichael se retiró a Tigré, la región más al norte de Etiopía.
Tras meses de tensión, Abiy Ahmed, que ganó el Premio Nobel de la Paz en 2019, envió al ejército etíope a Tigré en noviembre de 2020 para destituir a las autoridades regionales respaldadas por el TPLF, que continuaron desafiando su autoridad.
Ahmed pronto proclamó la victoria, pero en junio los combatientes del TPLF recuperaron el control de gran parte de la zona, antes de avanzar hacia las regiones contiguas de Afar y Amhara.
Recientemente, el conflicto ha vuelto a escalar, con las fuerzas rebeldes avanzando hacia Adís Abeba con la intención de derrocar a Ahmed.
A pesar de una intensa actividad diplomática, los beligerantes de ambos lados no han acatado los llamamientos de la comunidad internacional para un alto el fuego.