El gobierno de California, Estados Unidos, destinará 46 millones de dólares para atender la contaminación del río Tijuana, donde desde 2018 han desembocado más de 378 mil millones de litros de aguas residuales sin tratar, según datos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
Los recursos provienen de la “Proposición 4”, un fondo estatal aprobado en 2024 para financiar proyectos relacionados con agua, cambio climático, incendios forestales y conservación de recursos naturales.
Impacto en la salud pública
Las subvenciones estarán dirigidas a proyectos que reduzcan la presencia de bacterias y basura, mitiguen los efectos de la contaminación transfronteriza y contribuyan a la recuperación de ecosistemas dañados.
Además de contaminar playas y cuerpos de agua, las descargas generan sulfuro de hidrógeno, un gas tóxico asociado con problemas respiratorios, dolores de cabeza, irritación en ojos y piel, e incluso posibles afectaciones a largo plazo aún bajo estudio.

Llamado a Washington
El anuncio ocurre mientras Estados Unidos y México avanzan en un acuerdo para modernizar plantas de tratamiento de aguas residuales y atender el crecimiento urbano e industrial de Tijuana.
El gobernador de California, Gavin Newsom, sostuvo que este estado ha asumido una parte importante de la respuesta, pero insistió en que el gobierno federal debe involucrarse de manera más decidida para alcanzar una solución permanente.
Organizaciones ambientales celebraron la inversión, aunque advirtieron que representa solo una fracción de los recursos necesarios para resolver de fondo la crisis del río Tijuana.