El mercado global de armas que termina abasteciendo a los cárteles mexicanos opera a través de un flujo ilegal sostenido, con rutas que parten tanto de Estados Unidos como de Europa.
Armamento europeo: ventas legales y desvíos ilícitos
Entre 2006 y 2018, más de 214 mil armas se vendieron desde países europeos a fuerzas de seguridad mexicanas. De acuerdo con una investigación del diario israelí Haaretz, el armamento provino principalmente de empresas de Alemania, Austria, Bélgica, Italia y República Checa.
Un informe de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos documentó que armas fabricadas por la empresa belga FN Herstal se desviaron ilícitamente de corporaciones mexicanas y terminaron en manos del Cártel del Golfo, Los Zetas y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en 2011.

Estados Unidos, principal fuente de abastecimiento
El mayor volumen de armas que llega a México proviene de Estados Unidos. En 2024, los cárteles adquirieron alrededor de 135 mil armas en armerías de ese país, principalmente en estados fronterizos, según la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Ese mismo año, la Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF) documentó que 62% de las armas traficadas hacia México tuvo origen en Arizona.

Entre el armamento más codiciado por los grupos criminales destacan los rifles Barrett calibre .50, capaces de impactar objetivos a dos kilómetros y perforar blindajes. Entre 2012 y 2025, autoridades mexicanas decomisaron 137 mil cartuchos calibre .50.
Estos cartuchos no provendrían de armerías comerciales, sino de la planta militar estadounidense Lake City Army Ammunition Plant, en Misuri.
Hasta ahora, no se ha informado de investigaciones específicas sobre el desvío desde esa instalación, pese a que existe un mecanismo bilateral de cooperación entre México y Estados Unidos para combatir el tráfico de armas.