En Francia, este sábado 17 de octubre se combinan las protestas contra el alto costo de la vida, impulsadas por el alza de los combustibles y el llamado a reactivar a los “chalecos amarillos”, con las movilizaciones estudiantiles que exigen mejoras educativas.
Esta nueva ola de descontento social reúne a diversos sectores bajo convocatorias como “Amarillos y Jóvenes”, sumando a sindicatos, jubilados, activistas climáticos y campesinos ante la pérdida del poder adquisitivo.
Desde tempranas horas se registraron bloqueos de carreteras y rotondas en ciudades como Rennes, Marsella y Lyon, además de cerca de mil 500 acciones previstas a nivel nacional.
Por otra parte, en París se programó una marcha desde la Plaza de la República; sin embargo, la policía prohibió otras concentraciones en el centro y ordenó el cierre de numerosas estaciones de metro, incluyendo zonas cercanas a los Campos Elíseos, el Palacio Presidencial y el Parlamento.
Estas manifestaciones se suman a semanas de paros de estudiantes de secundaria y universidades, así como de personal docente.
Además, los sindicatos de trabajadores ya fijaron una nueva jornada de huelgas para el 5 de noviembre, en rechazo al proyecto de presupuesto para 2027.

Exigencias sociales en Francia
Los principales reclamos de las diferentes movilizaciones se dividen en los siguientes ejes:
1. Costo de la vida y crisis económica
- Bajar el precio de los combustibles.
- Frenar el congelamiento de salarios y subsidios.
- Medidas contra el alza de precios generalizada.
2. Reformas y recursos para la educación
- Inversión de 10 mil millones de euros en el presupuesto educativo.
- Contratación masiva de personal.
- Reducción del alumnado por aula.
- Reparación de infraestructura.
- Eliminar o reformar la plataforma estatal de admisión universitaria.
- Mejores condiciones de vida estudiantil.
3. Actuación policial y social
- Cese de la violencia policial.
- Rechazo al recorte de gastos sociales, a los fondos de bienestar público y el sistema de pensiones.