Gloria Steinem, periodista, escritora y una de las figuras más influyentes del feminismo estadounidense, murió el miércoles 2 de septiembre a los 92 años en su casa de Nueva York.
Durante más de cinco décadas, Steinem impulsó la igualdad de género, los derechos reproductivos y la participación política de las mujeres. También abrió espacios en los medios para hablar de asuntos que durante años permanecieron fuera de la conversación pública.
Su historia, sin embargo, no está libre de críticas: desde los cuestionamientos por haberse convertido en el rostro mediático de un movimiento diverso hasta su colaboración, años antes de involucrarse en el feminismo, con una organización financiada de manera encubierta por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA).
¿Quién fue Gloria Steinem?
Gloria Marie Steinem nació el 25 de marzo de 1934 en Toledo, Ohio. Estudió en Smith College y, tras graduarse, pasó cerca de dos años en la India.
Inició su carrera periodística a principios de la década de 1960, cuando las mujeres estadounidenses enfrentaban barreras legales, laborales y financieras, además de una fuerte discriminación en las redacciones.
Uno de sus primeros trabajos de gran impacto fue A Bunny’s Tale, una investigación publicada en 1963 en la revista Show.
Para realizarla, trabajó durante 11 días como camarera en el Playboy Club de Nueva York. Su reportaje reveló las exigencias sobre la apariencia de las empleadas, los uniformes incómodos, las revisiones médicas y el acoso sexual que enfrentaban las llamadas “conejitas”.
La investigación tuvo repercusión, pero Steinem relató que también perjudicó temporalmente su carrera: algunos editores dejaron de considerarla una periodista seria.
Posteriormente se incorporó a New York Magazine, donde escribió sobre política y movimientos sociales.
El encuentro que la acercó al feminismo
Steinem situó su despertar feminista en 1969, cuando cubrió una reunión pública sobre el aborto en Nueva York. Durante el encuentro, varias mujeres compartieron abiertamente sus experiencias.
Ella también había interrumpido un embarazo a los 22 años, cuando el procedimiento todavía era ilegal en gran parte de Estados Unidos.
Escuchar a otras mujeres hablar sin culpa ni silencio la llevó a involucrarse plenamente en el movimiento feminista y en la defensa de la libertad reproductiva.
Ese mismo año publicó el ensayo After Black Power, Women’s Liberation, que aumentó su reconocimiento nacional y estableció conexiones entre el sexismo, el racismo y otras formas de desigualdad.
Ms., la revista que llevó el feminismo a los medios
En diciembre de 1971, Steinem y un colectivo de periodistas lanzaron Ms. como una edición especial de New York Magazine. La respuesta fue tan amplia que su primer número regular apareció en julio de 1972.
La publicación llevó a la agenda mediática temas que solían considerarse privados: aborto, violencia contra las mujeres, desigualdad salarial, discriminación laboral, sexualidad y trabajo doméstico.
Steinem también fue una de las alrededor de 300 fundadoras de la National Women’s Political Caucus, creada en 1971 para fortalecer la participación y representación política de las mujeres.
¿Gloria Steinem trabajó para la CIA?
Uno de los episodios más polémicos de su trayectoria ocurrió antes de que se convirtiera en referente del movimiento feminista.
Entre 1958 y 1962, Steinem dirigió el Independent Research Service, una organización que promovía la asistencia de jóvenes estadounidenses no comunistas a festivales internacionales de estudiantes durante la Guerra Fría.
El grupo recibió financiamiento encubierto de la CIA para contrarrestar la influencia soviética en esos encuentros.
Cuando la relación se hizo pública en 1967, Steinem reconoció su participación y defendió el trabajo realizado. También afirmó que su experiencia con la agencia había sido distinta de la imagen que se tenía de ella y que volvería a tomar la misma decisión.
El vínculo con la CIA está documentado y suscitó críticas, especialmente entre sectores del feminismo radical.
No obstante, no existe evidencia concluyente de que la agencia le hubiera encargado infiltrarse en el movimiento feminista, modificar su agenda o alejarlo del análisis de clase.
Las críticas dentro del movimiento feminista
La presencia de Steinem en los grandes medios también generó tensiones. Algunas activistas cuestionaron que una mujer blanca, heterosexual y con acceso a espacios privilegiados fuera presentada como el rostro de un movimiento integrado por mujeres de orígenes y posturas muy diversas.
Steinem rechazó que el feminismo tuviera una sola dirigente. Durante su trayectoria colaboró con figuras como Dorothy Pitman Hughes, Flo Kennedy, Bella Abzug y Shirley Chisholm, y sostuvo que las desigualdades de género, raza y clase debían enfrentarse de manera conjunta.
Una vida fuera de los roles tradicionales
Steinem decidió no tener hijos y cuestionó durante años la idea de que el matrimonio y la maternidad debían ser destinos obligatorios para las mujeres.
En 2000, a los 66 años, se casó con el empresario y activista David Bale, padre del actor Christian Bale.
En 2013, el entonces presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo reconocimiento civil de Estados Unidos, por su contribución a la igualdad y la justicia social.
Gloria Steinem deja un legado atravesado por avances, debates y contradicciones. Su trabajo ayudó a transformar experiencias consideradas privadas en asuntos políticos y colectivos, mientras que las controversias de su trayectoria mantienen abierta la discusión sobre los liderazgos, las diferencias internas y la diversidad del movimiento feminista.